Hoy me entero leyendo
Ramble Tamble de
esta nota, según la cual el diputado socialista
Roy Cortina propone una distribución diferente (com representación de la oposición) en el directorio de los canales y radios oficiales. Hace más de veinte años que diferentes gobiernos de diferentes signos vienen rechazando ese tipo de propuestas justamente para mantener un mínimo de representación de contenidos sin lo cual no se puede hacer (por ejemplo) política cultural, eso que para los argentinos es taaaan importante. Dado el sistema semi mafioso de distribución de frecuencias y de concentración de medios de difusión en la Argentina,
Canal 7 y
Radio Nacional funcionan como los únicos medios democráticos y democratizantes de difusión de información (exceptuando los que dependen de Internet, claro). Este problema promete cerrarse o por lo menos disminuir significativamente a partir de la implementación de la
Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, elaborada por amplios sectores de la sociedad argentina, impulsada por el gobierno y aprobada por mayoria en las dos cámaras del
Congreso Nacional.
El momento elegido para hacer esta propuesta no es casual... esto viene después de que mucha gente se autoconvocó utilizando el programa
6, 7, 8 como espacio de encuentro para apoyar algunas medidas del Gobierno y cuestionar la falta de ética democrática y periodistica de los periodistas y directivos de los medios del
Grupo Clarín (cada vez más evidentemente supeditada a los intereses económicos de ese Grupo). Esta movida fue creciendo hasta hacer una eclosión importante el día 24 de marzo, aniversario del golpe de estado de 1976, que inauguró la última dictadura militar. A partir de este programa mucha gente parece haber tomado conciencia de que el
Grupo Clarín no es un medio de prensa más, sino un actor político que juega fuerte, comprometido todavía con zonas importantes de la ideología de la dictadura, y con el objetivo aparente de desdibujar las políticas sobre Derechos Humanos que se vienen llevando adelante desde 2003.
Lo que molesta es que de un tiempo a esta parte, los representantes del socialismo en la Argentina, no sólo le esquivan al debate en cuestiones de fondo (como
Hermes Binner por ejemplo con las retenciones a los productos agrícolo-ganaderos) sino que muestran claramente de qué lado están... la foto del
Senador Giustiniani votando con el Senador Menem la nueva conformación de las comisiones en el Congreso, o la nota sobre
Roy Cortina que parece estar apuntando a reforzar las posiciones no sólo de una oposición reaccionaria y deshonesta, sino también de los monopolios de la información ya no parecen "errores cometidos en el fragor de la batalla": el socialismo parece ser eso. Una fuerza que dice ser de izquierda y que se suma a las peores posiciones políticas. Da como un poquito de vergüenza, no?