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domingo, 20 de febrero de 2011

Bogotá, postal número 4

No tengo un gran recorrido por los mayores museos antropológicos de América Latina: no fui a Mexico ni estuve en Lima o Quito, donde se guardan tesoros increíbles según cuentan los libros y los viajeros. Estuve sí en Cuzco y La Paz, donde pude apreciar asombrosos artefactos (en el sentido antropológico del término) pre-colombinos. Asombrosos por la belleza, por la tecnología utilizada, la capacidad de representar de forma maxi o minimalista porciones de la realidad que en la cosmovisión de cada cultura que los produjo (cada artesano o artista producto de esa cultura) resultaron relevantes en ese tiempo... o resultaron relevantes através del tiempo. Objetos reveladores que dialogan con nosotros y nos hablan de saberes inmemoriales. Soy un profundo admirador de las miradas diferentes Y no es casualidad el abuso de la palabra mirar y sus derivados en este post. El Museo del Oro del Banco de la República, en Bogotá, es (de los relativamente pocos que ví) uno de los que más me impresionó. El acervo es espectacular, pero hay algo que debe ser destacado: la curadoría del museo es fuera de serie. La organización de las piezas, los audiovisuales, la contextualización en relación con otras culturas... el Museo del Oro es un orgullo para los colombianos, y merece claro, una postal de viaje. Aunque no haya sacado fotos.

jueves, 17 de febrero de 2011

Bogotá, postal número 3

El lunes de la semana pasada, nuestro hombre en Colombia nos acompaño a la Universidad Popular de los Andes  Universidad de los Andes, donde tuvimos una muy agradable e interesante reunión de trabajo. La Universidad de los Andes puede ser vista como una buena postal de la alta sociedad bogotana y por qué no colombiana. Niños adultos que llegan en autos importados con escolta, un esquema de seguridad de aquellos, y gente paseando su charme pseudo-parisino por los jardines bien cuidados de la Universidad atestiguan muy bien eso. 

Nuestro hombre en Colombia junto a un servidos, apreciando el bellísimo paisaje humano en los jardines del campus de la Universidad de los Andes.

Como decía, a pesar de eso, y después de una agradable reunión de trabajo, salimos a andar por los alrededores, siguiendo la bajada del Eje Ambiental (Av. Jimenez de Quesada) hasta la Plaza de los Periodistas, y de ahí entramos al laberinto de La Candelaria


Plaza de los Periodistas.

Una de las callecitas que llevan de la Plaza de los Periodistas a La Candelaria.

El Chorro de Quevedo (una buena descripción aquí) es una especie de placita que queda en La Candelaria (en la calle 13 con la carrera 2), el barrio histórico y céntrico de Bogotá. En realidad la placita se llama "Callejón del Embudo". Pero debe su nombre popular a una fuente que alguna vez tuvo un chorrito de agua. El chorrito ya no sale hace algún tiempo. La fuente es una réplica de la original, que fue donada por un cura (Quevedo, de ahí el nombre). El chorro de Quevedo es uno de los lugares de reunión de la gente joven y bohemia de Bogotá. Es un hermoso lugar para sentarse a mirar la gente y el movimiento muy particular de esa zona de la ciudad.

No necesito poner leyenda aquí, verdad?

Nuestro hombre en Colombia robando cámara (cómo no?) sentado precisamente en la fuente del Chorro de Quevedo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Bogotá, postal número 2

El Museo Botero es uno de los puntos altos de la visita a Bogotá. El acervo está formado por una colección de aproximadamente 150 obras del artista de Medellín. Fernando Botero donó una cantdad de obras propias que son ya clásicos, pero también se exponen ahí algunos cuadros de su colección personal de artistas como Picasso, Degas, Matisse, Klimt entre otros. La mayor parte de las obras propias expuestas son pinturas, aunque también hay algunas esculturas. El museo está en La Candelaria, el hermoso barrio antiguo de Bogotá. Está situado en una casa antigua con un hermoso El Museo Botero es uno de los puntos altos de la visita a Bogotá. El acervo está formado por una colección de aproximadamente 150 obras del artista de Medellín. Fernando Botero donó una cantdad de obras propias que son ya clásicos, pero también se exponen ahí algunos cuadros de su colección personal de artistas como Picasso, Degas, Matisse, Klimt entre otros. La mayor parte de las obras propias expuestas son pinturas, aunque también hay algunas esculturas. El museo está en La Candelaria, el hermoso barrio antiguo de Bogotá. Está situado en una casa antigua con un hermoso patio de estilo andaluz. Punto imperdible de la ciudad.


El estudio (Fernando Botero, 1990).


Obra sin título (Fernando Botero).


Uno de los tantos patios andaluces en La Candelaria: el del Museo Botero.

lunes, 14 de febrero de 2011

Bogotá, postal número 1

En la ciudad de Bogotá hay basicamente tres tipos de  transporte público:

1. Taxis: son en su mayoría autos económicos (chicos), pintados de riguroso amarillo.  

2. Trans-Milenio (Transmi): sistema de ómnibus articulados de hasta aprox. 50 pasajeros sentados, que van por corredores especiales, y que paran en estaciones pre-armadas a las que se entra con tarjeta magnética como en las estaciones de subterráneos. El sistema fue copiado y adaptado del que funciona (y muy bien) en la ciudad de Curitiba.

Estación del Trans Milenio (foto extraída de aquí)

3. Busetas (el más pintoresco de todos): son micro-ómnibus (capacidad: aprox. 15 - 20 pasajeros sentados). Las busetas son coloridas a más no poder, con grandes carteles en el parabrisas indicando el recorrido en algún dialecto curioso. Están (digamos) intensamente decoradas con todo tipo de accesorios, desde spoilers (que en la imaginación del dueño le debe mejorar la aerodinamia) hasta palitos luminosos, balizas giratorias, mangueras de luces de esas que se ven enroscadas en los árboles en navidad... 

Buseta moderna con accesorios (foto extraída de aquí)

Buseta tradicional (foto extraída de aquí)

Si, si, ya se... los amigos brasileros se van a confundir (en Brasil buceta = concha). Un cacho de cultura, eh? y a evitar los chistes fáciles.

domingo, 13 de febrero de 2011

Espera para volver

En este exacto momento haciendo huevo para embarcar, en el aeropuerto Eldorado de Bogotá.

sábado, 12 de febrero de 2011

Como despedida, una linda lluvia de granizo

Lluvia y granizo en Bogotá... y un frrrríooooo de nuevo!

Vista de la tormenta desde la puerta de "mi casita bogotana"

Fin de viaje: la jornada bogotana irá en postales

Después de una semana bastante intensa en la bellísima ciudad de Bogotá, semana en la que prácticamente no seguí los diarios ni los blogs, decidí que voy a ir escribiendo tardíamente algunas postales de aquí. Serán como verdaderas postales que llegan después que el viajero. No irán día por día, seguirán la lógica caprichosa del surgimiento de recuerdos, impresiones y sensaciones cuidadosamente cuardadas en el más desfachatado desorden. Por este motivo, no serán informes objetivos de lo visto y vivido en estas tierras: antes por el contrario, serán un culto a la subjetividad como genuina forma de abordar nuevos mundos. Dicho esto unas pocas horas antes de emprender el regreso a la agitadísima São Paulo, espero haber creado alguna expectativa sobre lo que aquí será relatado.

Nota: cualquiera que sea el tamaño de la expectativa, tal vez sea demasiado grande. Con calma, eh?

miércoles, 9 de febrero de 2011

Encontrando otro argentino en Bogotá y conociendo un nuevo blog

Como comentado aquí, el primer día en Bogotá, nuestro hombre en Colombia me llevó a comer algo por ahí (en "La Hamburguesería") y terminamos salseando en la Galería Café Libro por gentil indicación de un compatriota encontrado en ese local por casualidad. Confieso que cuando estoy lejos de argentina y escucho hablar argentinamente por ahí se me para la oreja y se dispara un complejo proceso de reconocimeinto, no excento de una cierta preparación para el rechazo frente a alguna barbaridad que posiblemente será dicha y detectada en un lapso típicamente no mayor a los cinco minutos. Pero la barbaridad no venía, yo ya estaba lo suficientemente perturbado como para estar más atento a la conversación de la otra mesa que a la de la mía. Entonces hice lo que haría cualquier tipo en esta situación: cortarla de lleno empezando sonrientemente una conversación que nadie quería:
-che, sos argentino, no? 

Respuesta:
-sí, vos también y el flaco de este otro lado (señalando la mesa vecina al otro lado) también. 

Réplica:
-ah, ok, mirá vos. 

Preguntas de ocasión de un lado y del otro:
-Cuánto tiempo hace que estás (o cuándo llegaste).
-De dónde sos "allá".
-Que hacés por "acá".
-A qué te dedicás.

A partir de ahí poca onda de ambos lados, cada uno a seguir con su conversación. Pero cuando nos estábamos yendo, nuestro hombre en Colombia (que no se rinde facilmente a la mala onda de otro argentino), decide entrar en conversaciones nuevamente, con el compatriota, con evidente resignación por parte del mismo... hasta que encuentran un punto de intersección de intereses músico-estéticos: nada menos que Zambayonny. Después de un alegre intercambio de títulos de los temas preferidos de este prestigioso compositor argento, el compatriota me comenta que escribe un blog sobre personajes de Buenos Aires: Oxi-Moron_BA.

Efectivamente, Oxi-Moron-BA es un blog que presenta una galería de personajes de Buenos Aires, con observaciones muy agudas: personajes arquetípicos muy bien definidos. El autor, Bronco, hizo por lo menos una presentación de su blog y sus personajes en el Centro Cultural Ricardo Rojas. A partir de hoy, Oxi-Moron_BA esté en el blogroll aquí, en esta casa. Bronco, que sigan los éxitos!

martes, 8 de febrero de 2011

Colombia: primer día

Esta es la historia de un viaje un tanto extraño, que tiene un componente emotivo: por varios motivos que tienen que ver con mi trabajo, es la primera vez que llego a un lugar totalmente desconocido, pero en el que al mismo tiempo soy esperado muy cariñosamente por varias personas. Además, como si fuera poco, uno va encontrando alguna gente interesante por ahí, tal vez gente que uno debería esperar haber encontrado mucho antes, pero sólo ahora y en Bogotá.

Llegada al Aeropuerto Eldorado

Nuestro hombre en Colombia me fue a esperar con su tío Manuel en auto. 

Primer paseo en Bogotá:

Así como llegué, me cargaron con equipaje y todo, y me llevaron a recorrer toda la ciudad de una vez. Resultado: vi todo pero sin tener mucha noción de qué cosa esta en qué lugar. Interesantísimo primer panorama. Sólo conseguí construir una primera imagen de la ciudad cuando subimos un cerro y tuvimos esta vista panorámica desde La Calera.

Nuestro hombre en Colombia y un servidor en el mirador de La Calera: una vista de Bogotá.

El alojamiento:

La familia de nuestro hombre en Colombia, en particular la "tia Marcela" acondicionó un pequeño y simpática departamentito (que será puesto para alquilar la semana que viene) para mi estadía. Una vecina, Victoria, me presta su señal de internet, hay una señal de cable que es comunitaria (o algo así), una mesa con un par de sillas, y un colchón con ropa de cama. El departamentito está situado en un pequeño edificio localizado en el cruzamiento de la calle 72 con la carrera 28: suficiente para pasar una semana casi como viviendo en Bogotá.

El problema:

Hace un frrrrrríííoooooooo!!!!! 

La primera salida nocturna:

1. Siguiendo a mi guía local, tomamos un taxi y fuimos a dar una vuelta y a cenar. Cenamos en "La Hamburguesería", donde un flaco en la mesa de al lado hablaba como uno. Conversando con el argentino en cuestión resultó ser Bronco, Ingeniero contratado en Colombia, y autor de un blog que merece un post específico y que vendrá pronto.

2. Bronco nos pasó la justa: de ahí a salsear en Galería Café Libro (muy buena onda, música en vivo). Pero después de un día bien trajinado, la noche no duró mucho.

En Bogotá la venta de bebidas alcoholicas se suspende en los boliches a la 1 am. Por este motivo, poco después de este horario la mayor parte de los boliches cierran. Una pena. 

lunes, 7 de febrero de 2011

VIaje a Colombia

El viaje: ficha técnica

Salida de casa con destino a Guarulhos: 9:00 am. 

Llegada a Guarulhos - São Paulo: aprox. 10 am.

Salida de Guarulhos - São Paulo: aproximadamente 12:40. Vuelo de TAM Nro. JJ8040 (Aibus 330). 

Almuerzo a bordo: Carne o pastas (carne!). Destaque: postre (una especie de flan de chocolate que estaba muy bien).

Viaje sin novedades (que ya es algo muy bueno). 

Llegada a Eldorado - Bogotá: aproximadamente 15:40 hora local.

Duración del vuelo: 6 hs.

Diferencia horaria: -3 hs.

Nuestro hombre en Colombia: ficha técnica

Nombre: Brian

Lugar de residencia: São Paulo, Brasil

Lugar de "trabajo": Universidade de São Paulo

Ocupación en Colombia: Vacacionista - Visitador de familiares - Visitador de amigos

Objetivos del viaje

1. Visitar por lo menos brevemente la capital de este país

2. Conversar con algunos colegas para establecer nuevos vínculos de colaboración. Dar una charla.

Materiales utilizados

1. e-ticket (pasaje ida y vuelta) São Paulo - Bogotá - São Paulo
2. Pasaporte
3. Algo de dinero "cash"
4. Tarjetas de crédito no reventadas.

 Métodos y abordajes

1. Caminatas larguísimas bajo sol o fina lluvia.
2. Improvisación y falta de planes específicos.

sábado, 22 de enero de 2011

En breve, desde Colombia

Bueno, parece que la suerte conspiró a favor, y en breve (un par de semanas) estaremos reportando desde las tierras del vallenato. Chevere!